En sus manos libres toma un ramo de girasoles y lo alimenta de la tierra, del café criollo, para con ellos, elementos no convencionales venidos de la naturaleza, construir sobre un extenso lienzo la imagen de un nexo imprescindible entre la nación cubana y estadounidense.

Es el artista Santiago Hermes, líder del proyecto Trazos Libres al centro sur de Cuba, en Cienfuegos, durante la presentación de su performance Beyond en el Centro Multipropósito de la Universidad Rutgers, Nueva Jersey, EUA, donde quedaron resultados permanentes y una huella tangible de la simbología cubana.

Junto a Mary Cid Borrell, líder y coordinadora del Proyecto Trazos Libres, asistía Hermes al Encuentro Anual de la Universidad Norteamericana Rutgers, que en colaboración con la Universidad de La Habana mantuvieron diálogos sobre el Desarrollo Comunitario Sostenible y los Campos del STEAM, Centro de Liderazgo de la Comunidad en Camden, New Jersey, del 6 al 10 de noviembre.

“El 6 de noviembre resultó la jornada más laboriosa, no existió tiempo casi ni para el respiro, pero fue muy gratificante la experiencia”, describe Cid Borrell sus primeras impresiones del evento, inaugurado por Robert L. Barchi, Presidente de la Universidad Rutgers y Mayda Goitie Pierre, vicerrectora de la Universidad de La Habana.

A partir de experiencias personales que conectan con el contexto social Santiago Hermes tuvo la oportunidad de discursar sobre un espacio interactivo de producción artística plural, Trazos Libres, un proyecto donde los contenidos de las presentaciones dialogan con la praxis y la premisa fundamental es propiciar la participación ciudadana, argumentaciones contenidas en su conferencia “Trazos Libres: arte y vida”.

Mientras “Zonas de Opacidad de la negritud en Cienfuegos”, defendida por Mary Cid Borrell devino en la presentación de algunas de las visualidades de fenómenos sociales que emergen en el contexto y que son “invisibilizados” al tamiz de prejuicios y estereotipos establecidos durante siglos, especialmente en países del nuevo mundo que fueron colonizados por Europa.

“Iniciamos las conferencias con un auditorio colmado de especialistas, teóricos, expertos e invitados en general de diferentes lugares de New Jersey y New York, como el proyecto comunitario de Brooklyn Arts East New York, relacionado con la herencia africana en EUA.

Nuestros discursos fueron bien recepcionados por el público y motivaron preguntas y cuestionamientos constructivos, manteniéndose una dinámica bien enriquecedora. De allí pasamos rápidamente al Centro de Artes de la Universidad Rutgers para la apertura de la exposición La misión de mi raíz de Santiago, que recoge un fragmento de varias series de trabajo, relacionadas con el legado africano, entre ellas, Zonas de Opacidad, Bembé, Mano de obra, etc”, puntualizó Cid Borrell.

Durante la segunda edición del certamen entre las universidades Rutgers y de La Habana que proporcionó una sólida plataforma para continuar el trabajo de conjunto, los participantes cienfuegueros intervinieron en el Taller y Mesa Redonda con la Facultad de Artes, donde recibieron la presentación de los fondos de financiamiento de la Rutgers para continuar nuevos Proyectos de Colaboración con Cuba.

“Fueron bien acogidos las propuestas: Encuentro Internacional de Performance para el 2019 y el de Performance: “Rumba Libre” para el 2018, con los cuales pretendemos celebrar el Aniversario 200 de la Fundación de la Colonia Fernandina de Jagua (hoy Cienfuegos) y el centenario del natalicio del Bárbaro del Ritmo, Benny Moré.

Había un público numeroso de especialistas e historiadores que enseguida vincularon estas proposiciones con líneas diferentes como el registro documental de los performances o temas históricos y de patrimonio. Allí nació la posibilidad que recojan el trabajo de Trazos Libres en un gran volumen sobre el vínculo entre Cuba y la Rutgers”, continuó Cid Borrell.

Taller de arte con estudiantes de la Academia LEAP

Entre las actividades más importantes que acontecieron durante la semana del 6 al 10 de noviembre en la Rutgers, la experiencia con infantes de tercer grado, entre 8 y 9 años de edad, resultó para el artista Santiago Hermes una experiencia única.

“En la primaria del Campus en Camden, niños y niñas con talento para la pintura recibieron una clase magistral del pintor. Ellos nunca habían trabajado con acrílico ni carboncillo, ni se habían enfrentado a un lienzo, pero hicimos una actividad con la metodología adecuada, primero les explicamos lo que era Cuba, el proyecto Trazos Libres, y sobre el trabajo que realiza el artista Santiago Hermes”, concluyó Mary Cid Borrell.

Acción similar que compartieron con miembros de la comunidad de Camden para dejar allí las huellas irrepetibles de un artista con manos sueltas, que lleva siempre ese toque magnífico de quienes están por fuera del mercado.


Mi obra aborda elementos de la identidad del género humano desde una proyección universal, develada frecuentemente con un matiz ecohumanista